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El verdadero significado de la palabra “aceptación”.

Este es un artículo para personas que quisieran vivir en el presente cualquier cosa diferente a la que en realidad están viviendo. A veces, este deseo resultará agobiante, en otras será un simple sentimiento, pero como sea que se sienta, es una negación de lo que es.

Y siendo sincero, titulé el artículo con la palabra aceptación, como si yo fuese a dar ese verdadero significado de la palabra, lo cual es absolutamente falso. Yo no puedo dar ese significado, pero espero que usted lo encuentre en mis palabras.

Porque lo contrario a la negación del momento presente, de lo que es ahora, es la aceptación.

Cuando se trata de controlar el EGO, el concepto de la aceptación es una de las habilidades más significativas que cualquier ser humano debe de dominar si es que espera alcanzar la felicidad algún día, en algún “ahora” futuro.

Lo primero que tenemos que entender es que negar el presente o, como sucede en la mayoría de los casos, desear que fuese diferente no lo cambia en lo más mínimo. Ni siquiera el pensar o saber que no hemos hecho nada para merecerlo lo altera una pizca.

¿Qué es lo que logra en nosotros querer que las cosas no sean como son? Provoca sufrimiento. Es nuestro EGO justificando su lugar en el mundo y dando una explicación a nuestros más profundos sentimientos de incapacidad o de indignidad. Por ejemplo, si yo me siento incapaz o indigno de conseguir algo que deseo, solo una situación fuera de mi control puede explicarle al mundo el por qué no lo he logrado. Y más importante, me lo explica a mí mismo. Me da un descanso y me libera de la culpa que se siente cuando yo no consigo las cosas que deseo.

Me puedo escuchar a mí mismo en momentos pasados de mi vida diciéndome cosas como “Si no fuera por esto o aquello mi vida hubiera sido diferente” o “si no me hubiera pasado esto o lo otro sobre lo cual yo no tenía ningún control”.

No aceptar lo que es, lo que está pasando, es simplemente demencial, porque lo que es, es. Si tengo una deuda fenomenal, desear que esta no existiese no la elimina. Desear no haberla contraído es más estúpido todavía, porque el pasado, casi con toda seguridad, se puede modificar todavía menos que el presente.

La única respuesta entonces es la aceptación que, como toda palabra nominalizada, carece de un significado universal. Cuando aceptamos, eliminamos el sufrimiento derivado de la negación del ahora, entramos en contacto con nuestro ser interior (lo que sea que esto signifique para usted) y ahí encontramos las respuestas que necesitamos para encontrar el camino de regreso a la paz.

No solamente eso, además, es en la aceptación donde encontraremos la serenidad y la creatividad para encontrar las mejores soluciones posibles para lograr nuestras metas.

Estas son 3 claves para aplicar la aceptación en nuestras vidas.

1. Recuerde que posiblemente, la vida nos proporciones siempre la experiencia más necesaria para seguir evolucionando en nuestras vidas.

Tal vez no estemos aquí para lograr y conseguir cosas o posiciones, sino para evolucionar. Evolucionar tiene más sentido que tener, considerando que existe un evento llamado “muerte”, con el que indudablemente tendremos que lidiar. Así que, si es lo que realmente necesita para evolucionar, acepte lo que está experimentando con alegría, porque es por su bien.

2. Un hombre muy sabio, sin título de sabio, por cierto, me dijo una vez que si algo me pasa es porque tengo lo que se necesita para superarlo.

De otro modo, la vida no me lo pondría delante. Acepte las cosas con la alegría de saber que las respuestas a sus problemas seguramente están ya dentro de usted.

3. Nietzsche dijo “Lo que no mata al hombre, lo hace más fuerte”.

Con las mujeres pasa lo mismo, lo que pasa es que Federico usaba el nombre sin género “hombre” refiriéndose a la raza humana, pero no era machista. Bromas aparte, cuando el tiempo pase, y pasará, recordará estos momentos con el orgullo de saber que usted fue más fuerte. Acepte el ahora, usted es eterno (transcenderá la muerte); sus problemas, junto con el resto del mundo, no.

4. Entienda la diferencia entre aceptación y resignación.

Aceptar no es resignarse, es dejar de luchar por cambiar el ahora y empezar a moverse, ahora, hacia donde usted quiere. Es todo lo que puedo decirle en este aspecto. Yo creo que entiendo bien la diferencia entre las dos palabras, aceptación y resignación, pero no creo ser capaz de explicarlas mejor. Cuando lo viva sabrá el verdadero significado de aceptación.

Aprender a aceptar no tiene marcha atrás. Es un logro que ya no tiene retroceso. Sabrá que no está aceptando cuando se queje y busque culpables en cualquier lugar afuera de usted.

Recuerdo la película “Una cena de tontos” en la que uno de los invitados cree que, concentrándose en explotar la cabeza de otra persona va a lograr que esto suceda. El otro le responde lanzándole rayos con las manos ante las carcajadas de los organizadores de la cena. Usted siga concentrándose en cambiar y no aceptar el ahora y yo le lanzaré los más mortíferos rayos de realidad que jamás haya recibido. Tal vez, con uno de estos rayos, se dé cuenta de que es más poderoso de lo que cree, mucho más.

Y si ha leído estas palabras, es probablemente porque las tenía que leer. Gracias.

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5 Comentarios

  1. gsegura@live.com.mx'

    Gabriela Segura

    Me gusta este artículo, es un atento llamado a responsabilizarnos de nosotros mismos.

    • Francisco Senn

      Estimada Gabriela, ciertamente que todo reside en nuestra capacidad de sentirnos responsables de nuestros propios resultados o experiencias de vida. Aun no sabiendo cómo hemos creado el mundo en que vivimos, eso no nos exime de responsabilidad. Te felicito por tu filosofía de vida. Un abrazo

  2. gto060708@yahoo.com.mx'

    ERES EL DARDO ACERTANDO EN EL BLANCO, UN ENORME “GRACIAS”

    • Francisco Senn

      Hola María, a veces es el blanco el que se mueve hacia el dardo. Muchas gracias y felicidades

  3. horacioclark@yahoo.com'

    Horacio

    Paco: tus palabras de sabiduría han llegado justo en el momento que lo necesitaba, mil gracias!!! Dios te bendiga! Ojalá tengas tiempo cuando estés en México, DF para vernos ( comer o cenar juntos). Gracias amigo querido!

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