¿Existe una fórmula que explica cómo tener resultados en la vida? Y no resultados circunstanciales, no. Resultados consistentes, constantes y tangibles.

Yo creo que sí. Verás, pero antes, déjame que te cuente una historia de mi adolescencia que me marcó para siempre.

Te puede parecer raro pero yo disfrutaba las clases de física. No es que fuera muy brillante pero las disfrutaba. Tal vez, el profesor, que era genio y figura, con su pasión por la física logró contagiarme de la misma pasión pero sin su genialidad, desafortunadamente.

El caso es que un día, entusiasmado, nos explicaba el proósito de la física y mencionó algo que me pareció de lo más extraordinario. No sé si lo entendí bien y de antemano pido una disculpa a los físicos expertos que puedan estar leyendo estas páginas, pero lo que yo entendí fue que el propósito de la física era entender el Universo y la Naturaleza y todos sus componentes. La idea era lograr una fórmula que uniese las cuatro fuerzas de la naturaleza en una misma y única expresión.

Tarea, según recuerdo, propia de alguien que de lograrlo, resultaría aptísimo para recibir el premio Nobel. Pues bien, desde entonces cuando escucho la expresión de campo unificado o fórmula unificada, me salta un resorte en el cerebro y dejo de prestar atención a todo lo demás para concentrarme en aquella sinfonía para mis oídos.

Ejemplo los tenemos, además de en física, en la PNL, en educación, etc.

Hace algunos menos años, lo anterior debió de pasar en 1980, escuché a Tony Robbins comentar en un seminario acerca del ciclo del éxito. Se trataba de una secuencia de eventos relacionados entre sí y que demostraban finalmente cuál era la razón o explicación de los resultados que las personas tienen en la vida.

Cómo usar nuestro potencial al máximo

Ciclo del éxito

Tony hizo una pregunta que, a mi entender, en ese momento no tuvo respuesta. Su pregunta fue: “¿Por qué la mayoría de las personas que conocemos, algunas muy íntimamente, no tienen resultados que correspondan con su potencial humano?”.

Ciertamente, la mayoría de nosotros pudiéramos lograr más, mucho más, de lo que en realidad logramos. “Estamos creados para la grandeza pero condicionados para la mediocridad”, expresaba Tony en otro momento del seminario.

Como comentaba, a mi me pareció que la explicación del ciclo del éxito resultaba insuficiente para justificar nuestros mediocres resultados. Fundamentalmente Tony nos llevó a la conclusión de que lo que se interponía entre nuestro inmenso potencial y unos resultados acordes con el mismo, eran nuestras creencias.

Si bien sé que es cierto, me quedé con ganas de precisarlo más, cosa que en aquel momento no encontré cómo plasmar en la práctica.

Años después se me ocurrió una fórmula unificada que explicaba mejor, a mi entender, qué elementos constituyen el éxito o el fracaso. Esa fórmula es la siguiente:

R=EP-(CP+CNI+CNIE+CNET) (lo que está puesto entre paréntesis no tiene sentido matemático y sólo lo hago para resaltar que todo eso se resta de EP)

Veamos cada uno de los elementos brevemente:

RResultados. Buenos o malos, siempre son resultados. Aquí haremos referencia a los resultados que deseamos para nuestra vida.

Fórmula del Éxito

EP- Energía Potencial, es nuestra potencialidad como humanos, que algunos dirían que es ilimitada. Para aplicarla solo se necesita precisión en el asunto. Hay que definir qué, quién, cómo, dónde y cuándo. Como un arquero que quiere que una flecha de el blanco. Hay que definir cuál es el blanco (qué), quién tirará la flecha, cómo se debe de tirar la flecha, dónde se debe de colocar el arquero y, por último, cuándo es el mejor momento. Conócete a ti mismo y entiende de una vez por todas, de todo lo que eres capaz, que es muchísimo.

CP- Coeficiente de Pasividad. Sin acción no hay resultados. Cuanto más pasivo, mayor coeficiente, menos resultados. La naturaleza, como diría Disraelí, siempre se pone del lado del que se mueve.

CNI- Coeficiente Negativo de Identidad. Todas las cosas negativas que creemos acerca de nosotros mismos. Sin eliminarlas no hay posibilidad de éxito. Para modificar nuestras creencias personales podemos hacernos una reingeniería en cualquier momento. Cambiar no es cuestión de capacidad sino de motivación.

CNIE- Coeficiente Negativo de Inteligencia Emocional. Necesitaremos Inteligencia Emocional para lograr nuestras metas puesto que lo tendremos que lograr en conjunto con otros seres humanos y es la IE, precisamente, la que nos permite desarrollar relaciones extraordinarias. Un CNIE es un obstáculo invencible que, afortunadamente, puede resolverse estudiando Inteligencia Emocional.

CNET- Coeficiente Negativo Espacio-Temporal. Sólo estando aquí y ahora podremos acceder a nuestros más importantes recursos internos y externos. Cuanto más nos evadimos de estas dos dimensiones menos poder personal y menos resultados tendremos como consecuencia. Hay un movimiento llamado mindfulness que te puede ayudar en este sentido.

¿Quieres resultados en tu vida? Entonces deja que tu enorme potencial se exprese más allá de tus sueños. Cumple con el propósito para el que fuimos creados, para la grandeza. Y ya tienes la fórmula.

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