No, no busque el corrector. Está bien escrito, es presuasión. A diferencia de la persuasión tradicional, la presuasión busca influir desde antes incluso de intentar realizar la venta.

Cuando tomé el taller de Principios de Persuasión con el Dr. Cialdini hace ya 12 años lo que más me impresionó fueron dos cosas: que los principios de influencia funcionan y producen su efecto aun sepas que los están aplicando contigo y que influir no es igual a que te digan que sí. Le podrá gustar, atraer, fascinar, enamorar o lo que sea, y con todo, decirte que no. Las variables involucradas en una decisión son muchas más que únicamente generar atractivo.

Comenta el Dr. Cialdini que, cuando escribió su primer libro, “Influence”, lo hizo con la intención de ayudarnos a prevenir y protegernos de aquellas personas que quieren aprovecharse de las herramientas de persuasión para lograr que hagamos cosas que únicamente o principalmente, les beneficia a ellos, importando muy poco si a nosotros nos beneficia o no.

Sin embargo, continúa diciendo el Dr. Cialdini, “me soprendió que en todos estos años no he recibido invitaciones a presentar mi libro en círculos de protección al comprador, pero mi correo se saturó de invitaciones de empresas, organizaciones o personas que deseaban dominar los principios de la persuasión”.

Así que, en su último libro, Pre-suasion, el Dr. Cialdini se enfoca a cómo persuadir desde antes de intentar siquiera vender, siempre dentro del mundo de la ética y de la honestidad empresarial.

Yo no estoy tan seguro de que la mayoría de las personas estén muy comprometidas con la ética y la moral a la hora de vender lo que sea que venden, que todos vendemos algo. De hecho, muchos tratan de encontrar en estas técnicas, o en las nuevas neurociencias como el Neuro-Márketing, herramientas o técnicas subliminales que puedan doblar la voluntad de las personas y que nos compren como esclavos todo aquello que deseamos venderles. De lo que sí estoy seguro es de que el Dr. Cialdini venderá muchos libros.

Ya sé que usted lo está negando en este instante y le creo. Usted jamás le vendería algo a alguien que no lo necesitase genuinamente. Me refiero a los otros lectores que pudieran estar leyendo este artículo en este momento.

A lo mejor no es usted un vendedor profesional y cree que este artículo no le aplica. Lejos de ser cierto, ya sea que vendamos o no, la mayor necesidad o deseo de los seres humanos es la de influir en los demás. En nuestra pareja para que sea de una forma u otra, en nuestros hijos para que sean más como yo (que horror), en nuestro jefe para que nos suba el sueldo, en nuestros amigos para que aprueben las estupideces que a veces cometemos, en fin, en casi cualquier persona que nos rodea.

Una pareja que conozco, y que sé que se quieren mucho, me comentaban hace tiempo: “Si se trata de pedir un favor a un hombre lo hace mi mujer, si es a una mujer lo hago yo. Así nos es más fácil conseguir lo que queremos”. ¿Qué? ¿En serio dijo eso? Sí, lo dijo, me imagino sin pensar en las conclusiones que se desprenden del dicho en cuestión.

Ahora bien, el Dr. Cialdini habla de técnicas respaldadas por ciencia, estudios y estadística, para formar el corazón de su libro Pre-suasion. No se trata de apreciaciones o creencias, sino de conclusiones respaldadas por años de estudio y observación, aunque algunas conclusiones son obtenidas directamente del sentido común. Es ya famosa su frase “Lo que la ciencia consigue, ¿por qué dejarlo a la suerte?”. El Dr. Opina que a presuadir puede aprender cualquiera.

Y, sin embargo, me sigue inquietando el saber si todas las personas pueden presuadir o es una habilidad exclusiva de los más brillantes del mundo de la comunicación. Entonces, otro maestro mío al que guardo aprecio sincero, Joe Vitale, me dio una respuesta que deseo compartir en este momento y que demuestra que sí, que cualquiera puede presuadir.

Verá, Joe es un maestro del Márketing y sabe convencer y persuadir, aun no haya tomado el curso del Dr. Cialdini. Y su respuesta a mi pregunta se salió de cualquier preconcepto que yo hubiera tenido acerca de la misma. Esperaba algo muy científico y obtuve algo mejor todavía. Algo que está al alcance de cualquier persona, aunque sé que algunas tendrán problema para aceptarlo como una verdad empírica.

He escuchado, a lo mejor usted también, acerca de las canalizaciones. Son situaciones en las que un individuo es “poseído” por un espíritu sabio de la antigüedad y se expresa a través de la persona poseída. En realidad, no es una posesión como tal, es más bien funcionar como un canal, por eso se llama canalización. Ramtha es la más famosa, tal vez, y la persona que escribió el curso en milagros es otro ejemplo de lo mismo.

Lo comento porque a lo mejor, Joe estaba canalizado por un espíritu iluminado cuando me dijo que la mejor herramienta para la presuasión era y es “el amor”.

Me dijo que se refiere al llamado Agape, el amor a los demás, diferente del Eros o del Filios. El Agape es respeto por la esencia de la otra persona, es amor incondicional a lo profundo, a su verdadero ser, no a su ego ni a su imagen en el mundo externo.

Me dijo que, si amaba suficiente a la otra persona aun antes de conocerla, cuando llegase a verla y querer venderle lo que sea que yo vendo, la otra persona sentirá mi amor y sin saberlo, estaré influyendo en ella. No sé si me compre o no, pero entre ambos estaremos conspirando para hacer un mundo mejor.

Y, aunque tenga una enorme capacidad de amar, no deje de leer el libro del Dr. Cialdini. A mí me presuadió.

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