7 paradigmas que si los cambias te harán una persona más exitosa

O, al menos, una mejor persona

El gran Jim Rohn hablaba siempre del poder de lo que el denominaba “la media docena”. Decía que cambiar las cosas no era mucho más trabajo que trabajar sobre media docena o así de aspectos. Que no hacía falta complicarlo más.

Ciertamente parece que la vida se explica con 5, 6 o 7 cosmológicas explicaciones. Sin más complicaciones. 7 es un número más cabalístico, algunas personas prefieren 10. No sé, pero si tuviera que pensar en 7 paradigmas dignos de cambiar para mejorar nuestras vidas y redirigirla al éxito deseado, estos serían esos 7.

Los 7 paradigmas o verdades que nos debemos de cambiar si verdaderamente deseamos éxito y felicidad en nuestras vidas.

  1. Nadie está tan ocupado que no te puede atender. Sabemos que el tiempo es relativo, sobre todo desde que un tal Einstein se hizo famoso por demostrárselo al mundo hace ya unos 100 años. En la práctica esto se traduce que normalmente estamos muy ocupados, pero siempre encontraremos el tiempo necesario para lo que nos interesa realmente. Cuando alguien no nos contesta o un cliente no nos compra es porque no quiere hacerlo y su decisión es totalmente intencional (no dije consciente sino intencional). Esto es un evento de vida inevitable. No te quedes en él. Cuanto antes te liberes de esperar una respuesta y te muevas a los que sí les importas antes llegarás a tu destino.
  2. Pierde el miedo a decir que “NO”. A veces las personas nos ponen a prueba hasta que nosotros les decimos que tenemos un límite. Un jefe, por ejemplo, te puede pedir más y más trabajo, y lo continuará haciendo hasta que le digas que NO harás más del que te corresponde. Te puede despedir, normalmente no ocurre así, pero si lo hace estaba buscando una excusa para hacerlo y lo hubiera hecho más tarde que temprano. Son nuestros miedos a la escasez, a no encontrar nada más los que nos están dominando y no nuestro jefe o pareja. ¿Por qué hacen las personas esto de llevarnos a ver hasta cuánto aguantamos? Muy sencillo, porque todos los seres humanos persiguen sus intereses personales más que ninguna otra cosa en la vida.
  3. Jamás contentarás a todo el mundo, siempre y al mismo tiempo. Sin importar cuánto te esfuerces siempre encontrarás a alguien descontento con lo que haces. Pretender contentar a todo el mundo es perder la vida en acciones que no eliminarán la crítica o el juicio de los demás. Las personas más exitosas consideran a los demás, pero viven sus vidas basadas en sus propios juicios. Como van a ser criticados hagan lo que hagan, buscan hacer lo que más aman. Como consecuencia de ello tendrán éxito.
  4. El mundo, o el Universo si lo prefieres, no te debe absolutamente nada. No importa qué tan simpático, inteligente, interesante o compasivo seas, sin no usas estas virtudes o competencias a nadie le importarán. El mero hecho de poseerlas no te garantiza ninguna recompensa. Las personas verdaderamente poderosas saben que existen dos opciones nada más: pasarte la vida quejándote por todo lo que la vida te debe y no te da o salir simplemente al mundo a reclamarlo a través de tus poderosos actos. Y, con frecuencia, estas poderosas personas eligen la opción 2. Saben que en la vida tú no obtienes lo que mereces sino lo que te ganas.
  5. El precio de usar tus limitaciones como argumentos de tu no éxito es quedarte con estas limitaciones para siempre. Si tienes limitaciones tales como falta de dinero, suerte o un buen trabajo, es justo la oportunidad de escribir una historia de vida que los demás pensarán que vale la pena leer. La diferencia entre las personas que obtienen lo que quieren y las que no es que los primeros ignoran sus excusas. En lugar de estar masticándolas como si fueran un chicle les dan la vuelta, las superan y obtienen lo que desean.
  6. Sé consciente de que son tus acciones las que te definen, no tus pensamientos. Así como la ropa que llevas puesta te sirve para identificarte en el mundo de la apariencia, pero no para definir quién eres, por más que las marcas de ropa así lo quieran vender, tus pensamientos no dejan de ser ideas románticas si no se convierten en acciones concretas. Esta es una de las más claras razones de por qué la Ley de la Atracción ha pasado de ser un fenómeno de Márketing a una idea vilipendiada y rechazada como si se tratase de magia negra a evitar a toda costa. Si aquello en lo que pensamos es aquello en lo que nos convertimos, entonces yo conozco muchos hombres que ya habrían experimentado un cambio de sexo.
  7. Nadie te va a venir a salvar. Puede que sí, que alguien venga y te ayude. Puede que sí, que a la vuelta de la esquina encuentres el trabajo perfecto o el tesoro oculto, pero lo más estadísticamente probable es que eso no ocurra. Si quieres ver un cambio en tu vida lo más probable es que te lo tengas que trabajar desde las bases. Se trata de adquirir responsabilidad personal por nuestras acciones, por nuestras circunstancias y por nuestro éxito. Las personas exitosas saben bien que si alguien va a venir en su rescate van a ser ellos mismos. Como decía Robert Schuller, cuando el camino se pone duro solo los duros continúan en el camino.

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  1. No pude abrir el artículo completo

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