En mi vida tener una relación sentimental extraordinaria ha ocupado siempre un lugar muy relevante. Y, revisando los titulares de noticias de hoy encuentro el encabezado que sirve de título a este artículo.

Lo acabo de leer, atónito. Es más, y ofendido. Se tata de una noticia aparecida en la sección de noticias de mi navegador.

Ahora estoy casado, pero cuando estaba soltero, ¿Quién era en ese entonces el soltero más codiciado?Me pudo haber robado a mi mujer, a mi amada esposa.

O una soltera muy codiciada le pudo haber robado a mi esposa a su príncipe azul, que soy yo.

Ya en serio, se trata de un titular de noticia que no es ni mucho menos nuevo, sin embargo, en esta ocasión me llamó poderosamente la atención. ¿Por qué?

Muy sencillo, porque indica claramente el grado de banalidad y superficialidad que le damos socialmente a una relación sentimental o de matrimonio. Y luego nos sorprendemos de que el número de divorcios vaya en aumento. O de lo difícil que es conseguir una pareja adecuada.

Y, para más risa, revisemos cuáles pueden ser las características que hacen a una persona soltera la más codiciada. En este sentido, me voy a permitir alucinar puesto que el anuncio o noticia no dice en base a qué alguien soltero puede ser codiciado.

Empecemos por el estatus de “soltero”. El hecho de que no esté comprometido ya lo distingue, ciertamente. Pero esto es obvio. Sin embargo, en el caso que comento, este codiciado soltero aparece con una novia. No casado, pero con novia. Es decir, a las novias no se las respeta a menos de que estén comprometidas. Vaya, vaya. ¡A la caza, chicas!

Y, de nuevo, aunque el artículo no establece claramente en qué basa lo codiciable del soltero en cuestión (no, no voy a decir quién es) sí deja claro que se trata de una persona de una economía potente. El gran humorista español José Luis Coll solía decir que él, entre una mujer rica y otra pobre no se lo pensaba: la que tuviera más dinero.

Es broma, pero… no es broma. Y lo mismo si se trata de un hombre. Parece ser que el dinero hace atractivas a las personas, sobre todo a los más feos y feas. Otro gran hombre, en mi concepto claro está, Jim Rohn, solía decir también que no había mayor desgracia en el mundo que ser pobre. A menos que, matizaba, además de pobre estuvieras enfermo. Y, terminaba, a menos que además de pobre y enfermo fueras feo. Decía que esa era la mayor desgracia que podría tener un ser humano. También era broma.

Lo cierto es que, bromas aparte, a lo largo del artículo podríamos darnos cuenta sin duda de que la capacidad económica sobrada del soltero codiciado formaba parte ineludible de su apelativo de codiciable.

Lo que nos lleva al tercer aspecto de lo codiciable, su (subjetiva) belleza física. Además de soltero y rico (y aparentemente sano) resulta que este buen hombre es atractivo, según los cánones de belleza social establecidos por quién sabe quién.

Puede que estés pensando que este tipo de expresiones sociales no tienen la menor importancia y que son solamente bromas o cosas que no hay que tomar en serio. Y si no fuera por los datos estadísticos acerca de la debilidad estructural de la mayoría de las parejas en la actualidad yo también me lo tomaría a broma. Simplemente, la fortaleza de la unión de la pareja es el núcleo de una familia auténticamente funcional.

Y aunque antropológicamente se puede entender que una “hembra” buscará un “macho” que posea las características que le garanticen la subsistencia de sus vástagos, como lo son el dinero, el atractivo y la buena salud, los humanos estamos más allá de la antropología más básica.

Somos capaces de trascender de la mera reproducción a la realización plena de nuestro ser. Somos capaces de saltarnos todos estos convencionalismos sociales, que solo demeritan nuestra auto estima, y apreciar a las personas por lo que son y no por lo que representan.

Ser capaces no significa que lo hagamos. En un altísimo porcentaje de casos no desarrollamos nuestra capacidad y nos quedamos atrapados en lo superficial. ¿El resultado? Infelicidad, infidelidad, insatisfacción, enfermedades, etc.

Pensando en esto es que, en los últimos años, hemos venido trabajando en un servicio que permita a los seres humanos identificar a su pareja más adecuada en función de lo que verdaderamente importa. Según nuestros estudios, podemos identificar con precisión a esa pareja emocional que nos va a permitir disfrutar de una vida plena, al menos en el aspecto sentimental.

Nuestro proceso está basado en los tres pilares esenciales de una relación: El instintivo, el de condicionamiento y el lógico. Los tres pilares se desarrollan fundamentados en los descubrimientos de la ciencia social más avanzada de la actualidad y está probado que una pareja que basa su unión en el desarrollo de estos tres aspectos esta sentando los cimientos de una relación sentimental extraordinaria.

Puedes acudir a nuestra página de Facebook, todavía en construcción, en la que te puedes registrar como contacto para estar informado/a conforme vayamos desarrollando la web final.

Y antes de terminar, tres consejos (y medio) fundamentales para empezar a construir relaciones sentimentales extraordinarias:

1. Si ves una noticia con el título de SOLTERO/A MÄS CODICIADO/A, no la leas. Es mentira todo lo que dice y sólo estás acrecentando paradigmas equivocados. Si crees que son noticias inocentes esto sólo indica que no sabes cómo trabaja el inconsciente.
2. Si ya tienes una pareja, pregúntate todos los días cuáles son sus principales virtudes y qué es lo que más te gusta de dicha pareja. Esfuérzate por encontrar respuesta a estas preguntas. Si después de muchos días, un año o así, no encuentras respuestas, considera la opción de cambiar de pareja. Si acabas de conocer a alguien y te sientes atraído/a estas son las últimas preguntas que te deberías de hacer. Son como una analítica de sangre; si te la haces después de comer los resultados no son confiables.
3. Aprende, sin juzgar, a conocer a tu pareja. Toma nota, lo que no se anota no se aprecia. Cuanto más conozcas a tu pareja más te conocerás a ti mismo/a. Y, ¿qué es lo que debemos aprender de nuestra pareja? ¿Sus intereses, aficiones, gustos o inclinaciones políticas? No, ni mucho menos. Pero para saber qué aprender está nuestro curso Cómo desarrollar una Relacion Sentimental Extraordinaria.
Y el 3,5: si no tienes pareja y estás en búsqueda activa aprende de los mejores vendedores. Los mejores vendedores no venden. Saben que en cuanto intentan vender provocan rechazo. Cuando, como muchos vendedores que ya están hatos de los noes, muestras desesperación las personas a quienes quieres convencer de algo lo notarán. Lo más importante, te estás diciendo a ti mismo/a que no te quedan muchas oportunidades o que estas son escasas o que conseguir pareja es casi imposible. En su lugar, siéntete confiado/a de que si lo deseas lo encontrarás. Como los mejores vendedores del mundo, sé capaz de crear un ambiente en el que las personas quieran comprar, y este ambiente solo se construye en la autoconfianza de saber que hay alguien esperando por ti. Sin duda.

Y no, no voy a revelar quién es el soltero más codiciado, pero sí te puedo decir que no era yo. Y seguramente tampoco tú, de otro modo no estuvieras leyendo este artículo.

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