¿Existe tal cosa como comunicarse sin querer influir en los demás?

Mi respuesta es categóricamente no. Hasta la persona probadamente más noble del planeta tierra, cuando se comunica busca algo. Podrá conseguirlo o no, pero lo busca. Se frustrará por no conseguirlo o no se frustrará, pero eso es otra historia.

Cuando una persona le dice a otra, quien es objeto de su amor, que la ama, está esperando que una de las consecuencias de dicha comunicación sea un “yo también”. Le decimos a alguien buenos días y esperamos que nos desee los buenos días a nosotros también. Podemos seguir viviendo si no lo hace, pero de que lo queremos, lo queremos.

Al proceso de generar respuestas conductuales en otras personas en base a nuestras acciones se le denomina Influir o Persuadir. Podemos influir en los demás en base a la lógica, entonces se llama convencimiento, o en base a las emociones, entonces se presta más al empleo de la palabra persuasión. Tratándose, como es el caso, de una figura lingüística denominada nominalización, todas estas palabras resultan complicadas de definir. De hecho, imposible.

Podemos influir también usando el temor, la intimidación o la amenaza. Como dice Richard Bandler, dame una Colt 45 y conseguiré lo que quiera.

Pero lo importante es aprender a distinguir entre influir y manipular. Se distinguen principalmente en el objetivo que persiguen. Mientras que ambas, la influencia y la manipulación, buscan un objetivo, la primera busca un objetivo que persigue el bien común y la segunda busca un objetivo interesante únicamente para la persona que envía el mensaje.

Una persona que manipula sabe que para la otra no hay ganancia alguna, por eso manipula. Incluso alucina en ocasiones, es decir, es capaz de ver un beneficio para la otra persona que la otra persona no percibe ni en sueños. Una persona que manipula puede usar las siguientes expresiones:

  • Ya verás, te va a gustar mucho.
  • No lo hago por mí, sino por ti.
  • De hecho, a mí ni me conviene. Lo hago únicamente porque te viene bien.
  • Es usted mi mejor cliente.
  • Sé que no le ves el caso, pero hazlo, confía en mí, yo nunca te engañaría.

Por supuesto, cada expresión anterior no puede ser analizada fuera de un contexto, pero en ausencia de contexto, la frecuencia de uso indica también muchas cosas. Por ejemplo, ¿qué tanto usa alguna persona conmigo el chantaje de la confianza? O ¿qué tantas cosas hago para que los demás se sientan bien sin pensar en cómo yo me siento? Son preguntas que debemos hacernos para librarnos de la manipulación, incluso de la amistosa.

¿Se puede influir en la conducta de los demás usando conocimientos modernos de neurología y sin violar los principios de ética y buenas costumbres que deben de regir las relaciones humanas? Por supuesto que se puede. Con esta pregunta en mente desarrollé el concepto Neurocomunicación, el cual me permitió escribir dos libros al respecto, primera y segunda partes.

Para definir Neurocomunicación, lo mejor es transcribir las palabras que uso en el prólogo de la primera parte.

Por Neurocomunicación me refiero a marketing o comunicación IRRESISTIBLE. Una comunicación que literalmente no permite que quienes te lean o escuchen aparten sus ojos de la página o no puedan cerrar sus oídos a tus cautivadoras palabras.
Una comunicación que es tan clara, concisa y efectiva que no puedes parar de leerlo o escucharlo hasta el final. Y, más que eso, la Neurocomunicación hace que recuerdes lo que has recibido y que actúes acerca de ello. La Neurocomunicación usa palabras compuestas y manipuladas inolvidables, y está llena de comandos ocultos.

La Neurocomunicación responde a cómo los seres humanos entendemos los mensajes y, créeme, si lo entendemos, lo haremos con mucha más disposición.

Los estudios demuestran que palabras bien usadas de la forma correcta han sido capaces de sacar de su depresión a enfermos crónicos de esta enfermedad. Pero a mí no me sorprende. Hace años que soy consciente del poder de las palabras y de los mensajes bien estructurados, con ética y poder. Puedes revisar el libro en la web de mi editor a nivel mundial Bookboon en este enlace: https://bookboon.com/es/el-poder-de-las-palabras-vol-1-ebook.

Créeme, te va a gustar.