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“Uno puede optar por volver a la seguridad o avanzar hacia el crecimiento. El crecimiento debe ser elegido una y otra vez; el miedo debe ser vencido una y otra vez.”
Abraham Maslow

También llamado Desarrollo personal, autodesarrollo o autosuperación, se trata de un concepto que puede interpretarse de muchas formas y, para no variar cuando se trata de nominalizaciones, todas las interpretaciones son inexactas y al mismo tiempo útiles.

Pero sea como sea que lo interpretemos el crecimiento personal es la fuente de felicidad de cualquier vida o, mejor expresado, en este concepto se encuentra la esencia de la felicidad de una vida humana. Y existen razones poderosas para afirmar lo que acabo de afirmar y que pienso, si me lo permites, compartir contigo.

Una vida sin “crecimiento” es una vida desperdiciada. Esta aseveración, discutible como cualquier otra, implica que se puede crecer o no, a decisión propia. Es parte del libre albedrío que se supone es a su vez parte de la condición humana.

Y a pesar de la imprecisión e indefinición del concepto existen, sin embargo, expertos que han logrado expresiones más o menos comprensibles, pero, sin duda, mucho más medibles y de contenido práctico. Es decir, han convertido el concepto en algo en lo que se puede trabajar con cierta especificidad y conseguir resultados más tangibles.

Yo mismo he dedicado mucho de mi tiempo profesional a estudiar el fenómeno del crecimiento personal y he llegado a ciertas conclusiones que, si me lo permites, compartiré contigo en este artículo de manera breve (si me conoces algo o ya has leído otro artículo mío, sabrás que ser breve es, si lo logro, una muestra indudable de mi crecimiento personal).

Primero veamos los principios absolutos del Crecimiento Personal (para ser breve, de aquí en adelante crecimiento personal será expresado con las siglas CP).

Principio 1: El CP es un valor personal. Nadie más que uno mismo puede medir si se ha crecido o no. Podrás oír a otras personas decir “cómo has crecido últimamente” y, a menos que se refieran a tu altura o al tamaño de tu cintura, es algo que no puede medir nadie más que tú.

Principio 2: el CP es intransferible. Si por alguna extraña circunstancia consideras que has crecido personalmente, es algo que no podrás transferir a nadie más. Podrás inspirar a otros y otras, podrás beneficiar con tu trato o conocimiento a otras personas, pero no las harás crecer.

Principio 3: lo que no crece, muere. No sé si esta frase es bíblica, en realidad no he podido encontrar de dónde viene o quién fue el primero en pronunciarla, pero representa una verdad de Perogrullo. Tanto la ciencia como la observación empírica de la naturaleza o vida nos muestran que nada permanece igual a lo largo del relativo tiempo y demuestran que la frase anterior es tan cierta como el hecho de que ahora mismo estás leyendo estas palabras (¿Estás? Buena pregunta).

Principio 4: El CP siempre se podrá medir en algún aspecto de forma tangible. Buscar un objetivo, un resultado, una meta, no nada más no es inadecuado, es noble y deseable. Este objetivo es lo que nos impulsará a crecer en algún aspecto si queremos y estamos comprometidos en alcanzarlo. Y recuerda siempre no olvidar recordar que lo importante no es el objetivo sino en quién nos convertimos al final del camino.

“No busquéis tesoros en esta tierra sino en el cielo”, es una frase que dijo Jesús y que puede que encierre una gran verdad y que es que, sin pretender yo ahora hablar del más allá, el cielo puede representar todas aquellas cosas que hemos aprendido en el proceso de lograr algo y que, aun cuando ese algo logrado se pierda, lo aprendido permanecerá con nosotros hasta la muerte.

Principio 5: El CP no busca un resultado, representa un camino. Si no estás disfrutando el camino no estás creciendo. Aunque el dolor puede ser, y con frecuencia lo es, un camino de iluminación, lo que Eckhart Tollé llama el camino de la cruz, siempre existirán alternativas de crecimiento que no impliquen dolor, que respondan a la decisión personal de crecer siempre y en todo momento, como si fuera el propósito de la vida.

Y tratándose de una vida, la nuestra, frugal y perecedera por naturaleza, conseguir o no cualquier objetivo puede estar fuera de nuestras manos. Así que, como muestra de que estás creciendo, encontrarás que el viaje, el camino, es lo que da sentido a la vida y nunca los logros. Lo que no implica que estos últimos no se puedan y deban disfrutar.

Y como creo que de conceptos ya fue suficiente, podemos darle un poco más de especificidad a lo que representa el CP. Te propongo realizar ahora mismo el siguiente ejercicio. No más tarde, no en otro momento, ahora mismo. ¿Por qué? Es muy obvio, si no lo haces ahora no lo harás nunca.

 De manera un poco sobre simplificada, es decir, no muy precisa, pero en cierto modo útil, podemos entender la vida de un ser humano en varias categorías. He leído y trabajado muchas versiones y la que más me convence es la que aprendí con Tony Robbins.

Voy a compartirla en un momento más, pero antes te explico lo que vamos a hacer. Por cada categoría piensa en tu mundo ideal, el que para ti es el ideal (no con el que te conformas, el que real y profundamente deseas) y ponle un imaginario 10. Vamos a hacer como los doctores cuando miden el dolor “Si 10 es el máximo dolor que puedes aguantar, ¿en qué número estarías ahora?”. Yo no sé cómo le hace la gente, pero siempre es capaz de dar un número. Es fantástico y alucinante al mismo tiempo.

Pues aquí vamos a hacer igual, en cada categoría comparemos la situación nuestra actual con el ideal y pongamos un número a la actual. Por ejemplo, digamos que una categoría es el dinero. Digamos ahora que mi ideal es tener un determinado estilo de vida económicamente hablando. Busco un espejo, me miro con sinceridad y comparo mi situación actual con la que yo denomino 10 y le pongo un número, digamos que 9. Ya está, este es todo el ejercicio.

Las siguientes son las categorías para analizar, y de nuevo reconozco que todas ellas muy inespecíficas:

  1. Amigos y Familia. ¿Qué tan cercana y constructiva es la relación con tus seres más cercanos?
  2. Relaciones íntimas. Las relaciones con la pareja se basan la necesidad y se edifican con el trato mientras que con los amigos y familia se basan en el trato y se edifican con la necesidad mutua. Las primeras son voluntarias mientras que las segundas se conciben más de forma obligatoria. ¿Qué tan constructiva y alentadora de CP es mi relación? ¿Cómo me gustaría que fuera?
  3. Uso del tiempo y desempeño personal. ¿Qué tan bien uso mi tiempo en las cosas que verdaderamente me importan? ¿Qué tanto me desempeño como a mí me gustaría o en relación con mis auténticas facultades? ¿Se ven mis facultades reflejadas en mi desempeño?
  4. Salud y energía. ¿Qué tan energético y saludable me siento todos los días? ¿Cómo me quisiera sentir?
  5. Logros y contribución a los demás. ¿Cuáles son los logros que más anhelo? ¿Qué busco dejar como contribución a la sociedad o a los demás?
  6. Carrera y finanzas. ¿Hago lo que me gusta profesionalmente? SI no es así, ¿he logrado que me guste lo que hago? ¿Gano el dinero o tengo el estilo de vida que deseo?
  7. Aprendizaje y crecimiento en habilidades. ¿Qué deseo dominar como una habilidad personal y todavía no lo logro? ¿Qué me gustaría aprender? ¿Un idioma nuevo, por ejemplo?
  8. Sentido de propósito y significancia. ¿Con qué frecuencia me siento con sentido de propósito en el mundo? ¿Le encuentro un sentido a mi vida? A lo mejor me ocurrirá como a Jack Nicholson en la película Las confesiones del Sr. Schmidt, que es hasta el final que encuentra que el sentido de la vida existe aun cuando él no era capaz de entenderlo o encontrarlo. De igual forma, ¿crees que la vida tiene un sentido, aunque todavía tú no se lo encuentres?

Y ahora, trata de encontrar la diferencia numérica entre tu actualidad y tu estado ideal sin juzgar si este es posible o no. Luego puedes hacer un diagrama que mostraría tu “telaraña de CP”, por ejemplo. Como el de la siguiente gráfica.

Si piensas que no tienes tiempo de hacer estas cosas, no sé yo, pero tal vez no tengas tiempo para no hacerlas. Si se te está presentando esta auto evaluación ahora, delante de ti, no sé yo, pero tal vez signifique algo. O nada. Tú decides. Pero si una vez hecho el ejercicio que te propongo lo dejas como un ejercicio interesante y no haces nada para cambiar tu gráfica entonces acabas de tomar la decisión de que el CP no es para ti.

Finalmente, hacer este análisis te colocaría en el 1% de la humanidad que pasa de simplemente quejarse a tomar decisiones y realizar acciones concretas para cambiar la vida.

Verás, el CP requiere de un cierto grado de EGO, de sentir satisfacción personal por nuestros logros. Y bien entendido, cuando el EGO busca reconocimiento lo que probablemente estamos viendo es una muestra de egoísmo, pero cuando el EGO busca autoreconocimiento, es probablemente una muestra de autoestima.

Como decía Maslow al inicio de este artículo, el miedo debe ser vencido una y otra vez, el crecimiento debe ser elegido una y otra vez. Harás los tesoros en el cielo y ni la polilla ni el orín los corromperán, ni los ladrones te los podrán quitar o minar.

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